Coahuila; Tierra de
españoles y tlaxcaltecas
Una historia que
rompe el molde
La identidad
de los hombres del norte de nuestro país se ha desquebrajado con el paso de
cientos de años marcados al compás de la homogeneización de la historia y la
educación, de las costumbres y las tradiciones, y una serie de simples
concepciones en las que quienes son de ésta tierra no encuentran mucha cabida… ¿a
qué me refiero?, pues al lamentable proceso de destrucción de la singularidad
de las regiones, provincias o Estados mexicanos, en el afán de meter a todos
los que habitan el país, es decir, a todas sus sociedades en un mismo molde, en
donde muchos, sin entender, o tener
siquiera un relación directa con símbolos patrios o declaraciones como las de: “el
pueblo azteca”, o en el futbol internacional, la “selección azteca”, deben
sentirse mexicanos, y hacerse “de la vista gorda”, en cuanto a que su origen no
está en México Tenochtitlan, sino en los pueblos fundados por españoles y
tlaxcaltecas, los enemigos de los aztecas, los vencedores llegados a Coahuila.
No todos los
mexicanos, ven ligado de forma clara, el origen de sus antepasados con aquella
leyenda de un águila devorando una serpiente, o a la Bandera nacional, el Escudo
y el Himno; y mucho menos su conexión con el dominante imperio de los aztecas,
al tiempo de llegar los españoles, porque de cierta manera no les queda claro
cómo es que forman parte de todo ello; y eso es lo que ha provocado en gran
medida una falta de identidad que no permite a las sociedad cuyo origen es con la
colonia, el convertirse en algo más sólido y compacto, más orgulloso y ligado a
su pasado.
Coahuila, recordemos estaba habitada por pequeñas naciones semi-nómadas, antes de la llegada de
los colonizadores, estos indígenas que no tenían nada que ver con los aztecas,
dejaron poco o casi nada como legado a sus actuales habitantes, debido a que el
constante enfrentamiento con los recién llegados y las enfermedades que
trajeron, prácticamente los exterminaron, siendo muy pocos los que llegaron a
formar parte de los poblados que irían apareciendo en el mapa, como son Monclova,
Candela y Nadadores, por mencionar algunos.
Para poblar Coahuila,
los españoles se apoyaron en los pueblos indígenas que eran sus aliados, y es
así que de Saltillo, que ya tenía una fuerte comunidad tlaxcalteca, salieron
rumbo de Candela a fundar, como luego harían de Monclova a Nadadores, y así
progresivamente creándose a la par, poblados de españoles y poblados de
tlaxcaltecas, aparejados a las misiones y los presidios con los que se
consiguió el control del territorio ante los indígenas nativos que seguían
hostiles buscando conservar su forma de vida.
De ésta forma,
los primeros coahuilenses tras la colonización, son el fruto de dos pueblos
recién llegados al territorio, los españoles y los tlaxcaltecas, de los ¡conquistadores!,
porque así se consideraron tanto los europeos como aquel pueblo que nunca pudo
ser sometido por los aztecas y vio en los del viejo continente, su oportunidad
de zanjar el problema forjando una alianza tras la que fueron considerados “hidalgos”,
héroes indígenas a los que se les concedieron privilegios que solo tenían los
ibéricos, como era tener propiedades y heredarlas.
Un libro sobre
defunciones escrito por los sacerdotes de la Misión de Nadadores, da fe con sus
registros, que fue muy corto el lapso de tiempo en que se tuvo entre ellos a nativos originarios de
naciones como los cabezas o tripas blancas, por citar algunos; debido a que
fueron pocos los que aceptaron la nueva religión y la forma de vida europea, y
esos pocos morían por las enfermedades y los enfrentamientos con los hostiles; por ello, repentinamente los clérigos dejaron de dar fe de su existencia y las
páginas se llenaron con registros casi en su totalidad de tlaxcaltecas.
La religión,
el idioma, las costumbres, el trazado de las calles, el nombre y origen de nuestras
ciudades, sumado a lo consignado en líneas anteriores, refuerzan la idea de que Coahuila no entra en el molde de un México
conquistado, sino en el de un México de conquistadores, los hijos de los
vencedores, la alianza de españoles y tlaxcaltecas.